«Entré en Agora en primero de primaria y el año pasado me gradué. A lo largo de estos años en la escuela he conocido a muchos compañeros y profesores, creando vínculos que sé que perdurarán durante mucho tiempo. En la escuela siempre he encontrado un ambiente positivo y alentador, y la educación que se ofrece es rigurosa, pero con un importante factor humano.

Sobre todo en los últimos tiempos, la escuela ha intentado adaptarse a un mundo globalizado ofreciendo múltiples proyectos de internacionalización, como el Bachillerato Internacional (BI) que yo cursé. El BI es un programa exigente que requiere un gran compromiso personal, pero que proporciona una formación muy completa. Ahora que estoy en la universidad me doy cuenta de todo lo que he aprendido, como el trabajo autónomo, que me servirá no sólo para mi futuro como estudiante, sino para toda la vida.»

15 / 01 / 18